sábado, noviembre 29, 2008

Todo tiene su tiempo!!

En todas las decisiones importantes de nuestra vida, lo más fundamental es hacer lo correcto. Segundo, y tan sólo un poco más atrás que lo primero, es hacer lo correcto en el momento oportuno.
Aquellos que hacen lo correcto en el momento inoportuno pueden sentirse frustrados e ineficaces; pueden inclusosentirse confusos en cuanto a si hicieron lo correcto, cuando en realidad lo erróneo no fue la decisión, sino el momento.

El tiempo del Señor
Lo primero que deseo decir al respecto es que el Señor tiene Su propio horario: “...mis palabras son ciertas y no fallarán”, enseñó el Señor a los primeros élderes de esta dispensación.
“Mas todas las cosas tienen que acontecer en
su hora” ( D. y C. 64:31–32).

El primer principio del Evangelio es fe en el Señor Jesucristo. Fe significaconfiar: confiar en la voluntad de Dios, confiar en Su manera de hacer las cosas y confiar en Su horario, en vez detratar de imponerle el nuestro.


El élder Neal A. Maxwell, delQuórum de los Doce Apóstoles, ha dicho: “En lo referente a nosotros, la cuestión reside en confiar en Dios lo bastante como para confiar también en Su tiempo. Si realmente pudiéramos creer que el Señor quiere lo mejorpara nosotros, ¿acaso no le
permitiríamos desplegar Sus planescomo Él considerara mejor?

Al servir en la Iglesia del Señor, debiéramos recordar que el ¿cuándo? es tan importante como el ¿quién?, el ¿qué?, el ¿dónde? y el¿ cómo? Nosotros nos preparamos tal y como ha dicho el Señor; nos mantenemoslistos para actuar en el tiempo
del Señor. Será Él quien nos diga que ha llegado el momento de dar el paso siguiente. Hasta entonces, no tenemos más queconcentrarnos en nuestras propias asignaciones y en lo que se nos ha pedido hacer hoy; en este punto, somos conscientes de lo que ha dicho el Señor: “...apresuraré mi obra en su tiempo” (D. y C. 88:73).


Un gran pasaje de Doctrina y Convenios declara que recibiremos una experiencia espiritual concreta “en su propio tiempo y a su propia manera, y de acuerdo con su propia voluntad”
(D. y C. 88:68). Ese principio se aplica a la revelación y a todos los acontecimientos más
importantes de nuestra vida: el nacimiento, el matrimonio, el fallecimiento, e incluso a nuestras
mudanzas de un sitio a otro.

No basta con seguir el camino correcto, sino que debemos hacerlo en el momento adecuado; y si no lo es, debemos adecuar nuestros hechos al horario del Señor, tal comolo ha revelado por conducto de Sus siervos.

Debido a la existencia de elementos sobre los que no tenemos controlalguno, no podemos planificar ni llevar a cabo todo lo que deseamos. Viviremos muchas cosas importantes
que no habíamos incluido en nuestros planes, y no todas ellas serán bienvenidas. Aun nuestros deseos más justos tal vez no se realicen, o se hagan realidad de diversos modos o en momentos diferentes de aquellos esperados.

El determinar el momento más oportuno para contraer matrimonio tal vez sea el mejor ejemplo de un acontecimientoextremadamente importante en nuestra vida, perouno que resulta casi imposible de planificar. Al igual que sucede con otros acontecimientos terrenales que dependen del albedrío de otras personas o de la voluntad y del tiempo del Señor, el matrimonio no se puede anticipar niplanear con seguridad. Podemos, y debemos, trabajar yorar en pos de nuestros deseos justos, pero a pesar de haberlo hecho, muchas personas seguirán siendo solteras
más tiempo del deseado.

Entonces, ¿qué se debe hacer mientras tanto? La fe en el Señor Jesucristo nos prepara para aquello que nos depare la vida, para reaccionar correctamente ante las oportunidades que se nos presenten: aprovecharnos de las que recibimos y superar las decepciones de las que perdemos. Al ejercer esa fe, debemos comprometernos en cuanto a cuáles serán las prioridades y las normas que seguiremos en circunstancias o cuestiones que no controlamos, y debemos persistir fielmente en dichos compromisos sin importar lo que nos suceda a causa del albedrío de los demás o del tiempo del Señor. Al obrar así, tendremos en nuestra vida una constancia que nosproporcionará guía y paz.

Cualesquiera que sean las circunstancias que escapen a nuestro control, nuestros compromisos y nuestras normas deben ser constantes.

La fe y el confiar en el Señor nos fortalecen para aceptar y perseverar sin importar lo que suceda en nuestra vida.


Liahona Octubre 2003
POR EL ÉLDER DALLIN H. OAKS
Del Quórum de los Doce Apóstoles

martes, noviembre 18, 2008

Videos Celebración Cultural Estadio Azteca

Para ver diversos videos sobre la celebración Cultural, da clic en el título de esta entrada.


Para ver la noticia desde EUA da clic aquí

lunes, noviembre 03, 2008

La Fe

"No importa cuanta fe en Dios tengamos ahora, será preciso fortalecerla continuamente y mantenerla fresca. Eso se hace al decidir en este momento ser más prestos para obedecer y tener mayor determinación para perseverar. Aprender a comenzar con tiempo y perseverar son las claves de la preparación espiritual, mientras que la postergación y la inconstancia son sus más mortíferos enemigos.. El decidir ahora ejercer la fe y perseverar en la obediencia, con el tiempo, será una fuente de gran fe y certeza. Ésa es la preparación espiritual que todos necesitaremos; y con ella estaremos preparados para recibir, en los momentos de crisis, la promesa del Señor: 'Si estáis preparados, no temeréis' (DyC 38:30)"

Video oficial del Templo



Para los que ya pudimos ir a las Puertas Abiertas del Templo, no podemos negar que es una experiencia maravillosa, la paz y amor que emana del Señor es maravillosa, no dudes ni tardes en ir. Disfrutalo y esfuerzate por ser digno de entrar y hacer convenios sagrados!!!

martes, octubre 14, 2008

El desafío de lo que debemos llegar a ser



Élder Dallin H. Oaks Del Quórum de los Doce Apóstoles
"A diferencia de las instituciones del mundo, que nos enseñan a saber algo, el Evangelio de Jesucristo nos desafía a llegar a ser algo".

.......El Evangelio de Jesucristo es el plan mediante el cual podemos llegar a ser lo que se supone que los hijos de Dios deben llegar a ser. Ese estado perfeccionado y sin mancha será el resultado de la sucesión constante de convenios, ordenanzas y acciones, de una acumulación de decisiones correctas y del arrepentimiento continuo. "Esta vida es cuando el hombre debe prepararse para comparecer ante Dios" (Alma 34:32).
Ahora es el momento de que todos trabajemos hacia nuestra conversión personal, de que lleguemos a ser lo que nuestro Padre Celestial desea que lleguemos a ser. Al hacerlo, debemos recordar que nuestras relaciones familiares, aún más que nuestros llamamientos en la Iglesia, son el entorno donde se producirá la parte más importante de ese desarrollo. La conversión que debemos alcanzar requiere que seamos buenos esposos y padres, o buenas esposas y madres. El ser un destacado líder de la Iglesia no es suficiente. La exaltación es una experiencia familiar eterna y las experiencias familiares terrenales que tenemos son la mejor manera de prepararnos para ella. .................


La mayoría de nosotros hemos experimentado en cierta medida lo que las Escrituras llaman "el horno de la aflicción" (Isaías 48:10; 1 Nefi 20:10). Algunos se hallan sumergidos en el servicio de un familiar con discapacidades. Otros lamentan el fallecimiento de un ser querido o, bien, la pérdida o demora de una meta digna como el matrimonio o la maternidad. Incluso otros luchan con impedimentos personales o con sentimientos de rechazo, ineptitud o depresión. Mediante la justicia y misericordia de un Padre Celestial amoroso, el refinamiento y la santificación que se logran mediante tales experiencias nos ayudan a alcanzar lo que Dios desea que lleguemos a ser.
Se nos alienta a seguir por un proceso de conversión hacia ese estado y condición llamada vida eterna. Eso se logra no sólo al hacer el bien, sino al hacerlo por la razón correcta: por el amor puro de Cristo. El apóstol Pablo ilustró eso en su célebre enseñanza acerca de la importancia del "amor o caridad" (véase 1 Corintios 13). La razón por la cual la caridad nunca deja de ser y es más grande que aun el acto más significativo de bondad dijo él, es que la caridad, "el amor puro de Cristo" (Moroni 7:47), no es un acto sino una condición o estado del ser. La caridad se obtiene mediante una sucesión de actos que resultan en la conversión. La caridad es algo que uno llega a ser. De modo que, como Moroni declaró: "A menos que los hombres tengan caridad, no pueden heredar" el lugar preparado para ellos en las mansiones del Padre (Éter 12:34; cursiva agregada). .....


En lugar de juzgar a los demás, debemos preocuparnos por nosotros mismos. No debemos perder la esperanza; no debemos dejar de luchar; somos hijos de Dios y es posible llegar a ser lo que nuestro Padre Celestial desea que lleguemos a ser.
¿Cómo podemos medir nuestro progreso? Las Escrituras sugieren muchas maneras; mencionaré sólo dos.
Después del célebre discurso del rey Benjamín, muchos de los que lo oyeron clamaron que el Espíritu del Señor "ha efectuado un potente cambio en nosotros, o sea, en nuestros corazones, por lo que ya no tenemos más disposición a obrar mal, sino a hacer lo bueno continuamente" (Mosíah 5:2). Si se nos está acabando el deseo de hacer lo malo, estamos progresando hacia nuestra meta celestial.
El apóstol Pablo dijo que las personas que han recibido el Espíritu de Dios tienen "la mente de Cristo" (1 Corintios 2:16). Entiendo que eso significa que las personas que están avanzando hacia la conversión necesaria empiezan a ver las cosas como las ven nuestro Padre Celestial y Su Hijo, Jesucristo; ellas escuchan Su voz en lugar de la voz del mundo, y hacen las cosas a la manera de Él y no a la manera del mundo.




DALE CLIC AL TITULO PARA VER EL DISCURSOCOMPLETO


jueves, agosto 21, 2008

La Obediencia es más que un mandamiento mecánico (1 Samuel 15:22)

A veces nos preguntamos: ¿Señor, donde estás?, ¿porqué no me bendices?
He aquí algunas de las razones…
No pagamos los Diezmos y las Ofrendas, pero la renta del teléfono de 2.000 minutos libres siempre está al día.
Llegamos tarde a la Reunión Sacramental, pero al día siguiente estamos en nuestros empleos puntuales y dispuestos a trabajar.
Si se nos pide un favor o una asignación en la Iglesia (la cual solamente nos va a requerir unas horas) nos rehusamos y le dejamos la tarea a otro. Sin embargo, si estamos dispuestos a trabajar horasextras y muchas veces los domingos para compensar la semana.
Hacemos el mejor trabajo para ganar la confianza de nuestros patrones, pero no hacemos lo mismo con nuestros llamamientos.
No buscamos los registros de Historia Familiar
porque nos parece aburrido hacerlo; pero muchas veces, pasamos horas y horas chateando en Internet, enviando mensajes de textos o viendo televisión, buscando y haciendo cosas que, en el 85% de los casos no debemos ver y no nos convienen.
Tenemos nuestros gárments rotos y deformes, pero entramos a una tienda y nos gastamos gran cantidad de dinero comprando ropa íntima, que si bien, son de buenos diseños, no nos va a llevar a la exaltación.
Recorremos todo el país (y en ello me incluyo yo), pero hacemos un sacrificio personal de entrar a la Casa del Señor?.
Cuando se trata de entonar el Himno Nacional o los Himnos de la Iglesia, lo hacemos como si sintiéramos vergüenza. Pero si hay un concierto de Winsin y Yandel, Don Omar, Daddy Yanke o cualquier cantante de ése género reconocido, somos capaces de dejar los pulmones vacíos con tan solo sentirnos parte de ellos.
Somos expertos consejeros en belleza, salud, farándula y muchas veces chismes, pero somos incapaces de predicar el Evangelio a las demás personas.
Criticamos al Obispo y/o Presidente de Estaca, pero no somos lo suficientemente creativos para aligerar sus cargas.
Somos buenos prometedores, le decimos a todo el mundo que pertenecemos a la verdadera Iglesia de Jesucristo, pero cuando nos toca arrancar, parece que el motor o el sistema operativo no funcionaran.
Cuando necesitamos de las Ofrendas de Ayuno, ahí estamos nosotros, pero no estamos dispuestos a vender nuestro televisor de pantalla plana, o nuestro DVD Sony y mucho menos cancelar la suscripción de Directv que tenemos.
Gastamos tiempo haciendo cosas que no nos van a ayudar en nada, y un día pasados los 50 años nos preguntamos: ¿Qué he hecho durante todo este tiempo?
Compramos todos los días el periódico y revistas de todas clases, pero no estamos suscritos a la Liahona.
Hacemos un recuento de todos los sucesos del mundo, analizamos y sacamos conclusiones, pero no hacemos lo mismo con las escrituras.


Mientras que los textos universitarios los usamos todos los días para buscar respuestas, nuestras escrituras se llena de polvo y con ansias de ser leídas.
Paseamos por cuanta cantidad de Centros Comerciales y diferentes puntos de la ciudad conocemos, pero fracasamos como Maestros Orientadores.
Muchas veces dejamos en manos del “destino” o “las circunstancias” las cosas que debemos hacer, pero no somos capaces de depositar nuestra fe en el Señor y actuar.
Creemos en el Plan de Salvación, tenemos un fuerte testimonio del Templo y sus ordenanzas, pero cuando nos toca sellarnos, esa doctrina se nos olvida.
Sentimos un fuerte deseo de poder servir en una Misión, ayudar a los demás y bautizar amuchas personas, pero a la edad de 19 años, esos deseos se desvanecen y no sentimos indecisos de que hacer.
Anteponemos todos nuestros proyectos para nuestro propio beneficio, pero no movemos un dedo a favor de la Iglesia y la dejamos decaer como si no tuviera dolientes.
Si el Señor en este momento llegase ¿seríamos dignos de entrar en su presencia?
Ya es hora de que reflexionemos y tomemos conciencia de nuestros actos, nos estamos alejando física y espiritualmente del Señor y no nos estamos dando cuenta…

Por: José Ramírez, de Maracaibo, Venezuela

miércoles, agosto 06, 2008

15 consejos para conseguir el éxito en tus estudios!!




2.- No empieces nunca por lo fácil con la excusa de ir entrando en materia poco apoco. Valdría si hubiera mucho tiempo por delante, pero generalmente no lo hay. Comienza por lo más importante; si no lo haces así, te perturbará la ansiedad de saber que aún tienes pendiente aquella tarea y el nerviosismo te hará aumentar la sensación de impotencia.

3.- Lleva siempre encima una agenda en la que puedas anotar una idea antes de que se te olviden datos que sea necesario recordar.

4.- Conserva pocos papeles. Tira todos los que hayas usado y no sean imprescindibles. Archiva con un método claro todo lo que decidas conservar. Hay quienes pierden más de la mitad del tiempo de estudio en buscar informaciones entre fotocopias y cuadernos.

5.- No comiences nunca a hacer una cosa si no confías seriamente en que puedes realizarla. Cuando se produce un fracaso y no se completa una tarea, se produce una insatisfacción y uno sentimiento de culpabilidad que lleva a perder cantidad de tiempo. Es mejor pedir ayuda cuando sientes que lo necesitas.

6.- Antes de ponerte a estudiar prepara todas las cosas que preveas necesarias. Es conveniente cortar a tiempo las posibilidades de fuga. Quien mucho se levanta, poco interés tiene.

7.- Aprovecha en lo posible tus mejores momentos. ¿Eres de los madrugadores? ¿O prefieres las tardes? Estudia en tus momentos altos de energía. El descanso y la diversión exigen menos concentración.


9.- Con el estómago lleno es difícil de conseguir esta concentración: busca tiempos más oportunos.
10.- Procura trabajar en una mesa en la que sólo tengas las cosas que necesites para el estudio; evita en lo posible el riesgo de distraerte.

11.- Empieza a estudiar con un vistazo general de los temas. Esto ayuda a concentrar la atención y a despertar el subconsciente. Tener un marco de referencia general te ayudará a comprender mejor los pasos de un proceso.
12.- Reserva algún tiempo del día para resolver las cosas triviales, pero necesarias. Evita la sensación de estar pendiente de terminar algo que se ha quedado a medias. Esta sensación es frustrante y quita concentración.

13.- Cuando lo necesites, descansa, relájate, oye música. No esperes a que el cansancio se convierta en agotamiento, pero tampoco diversifiques los objetivos de tu atención haciendo varias cosas a la vez, como estudiar y oír música; las dos cosas a la vez no suelen funcionar bien.
14.- Ponte cómodo para estudiar, postura relajada, ropa floja y cómoda, buena luz.
15.- Pide ayuda cuando la necesites porque no consigues resolver una cuestión. Remite tus dudas al profesor, en clase, pero no dejes pasar un tiempo excesivo para aclararlas. Muchas veces basta con una consulta a tu compañero, pero cuando haga falta hay que recurrir al profesor, con quien siempre hay que mantener una relación personal que facilite estas consultas.

El ex misionero



Élder L. Tom Perry

Del Quórum de los Doce Apóstoles

"Lo que necesitamos es un ejército real de ex misioneros, alistados de nuevo en el servicio".

Ustedes tuvieron el privilegio de ir a muchas partes del mundo con objeto de llevar el mensaje del Salvador: una invitación para venir a Él y gozar de los frutos de Su Evangelio; tuvieron el privilegio de vivir en diversas culturas y de aprender diferentes idiomas. También fue una época para edificar su testimonio personal de la misión de Jesucristo.
Con los años, siempre ha sido un honor para mí conversar con ustedes, ex misioneros; muchos añoran regresar y visitar a la gente a la que tuvieron el privilegio de servir; anhelan compartir momentos de sus experiencias en el campo misional; en sus invitaciones de bodas y en el currículum de trabajo escriben algo que los identifica como ex misioneros. A pesar de que ya no llevan una placa misional, parecen ansiosos de identificarse a sí mismos como alguien que ha servido al Señor como misionero; además, recuerdan eso con afecto puesto que descubrieron el gozo del servicio en el Evangelio.
También he aprendido por nuestras conversaciones que la adaptación después de salir del campo misional y el regreso al mundo que dejaron atrás a veces es difícil. Tal vez sea difícil mantener vivo el espíritu de la obra misional cuando se deja de ser misionero regular de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

¿No sería acaso éste un momento oportuno para realizar una autoevaluación a fin de determinar si todavía tenemos la misma relación con nuestro Padre Celestial que la que tuvimos con Él en el campo misional? Si el mundo nos ha apartado de la práctica de la oración, entonces hemos perdido un gran poder espiritual. Quizás sea el momento de reavivar nuestro espíritu misional a través de una oración más frecuente, constante y poderosa.

Al salir del campo misional, ya no tenemos más compañeros que nos ayuden a disciplinar nuestros hábitos de estudio, pero eso no significa que se deba discontinuar esa práctica. Al regresar a casa, ¡qué magnífico sería estudiar las Escrituras a diario en familia! Y si nos vamos de casa, ¡qué bueno sería invitar a nuestros compañeros de cuarto y amigos a estudiar con nosotros! La práctica de tener clases regulares de estudio nos servirían para mantener claras las doctrinas del reino en nuestra mente y dejar de lado la intrusión persistente de las preocupaciones del mundo. Por supuesto, al casarnos, tenemos compañeros eternos con quien podemos estudiar y compartir enseñanzas del Evangelio. Contamos siempre con las Escrituras para profundizar nuestro entendimiento del propósito de la vida y de lo que tenemos que hacer para que ésta sea más satisfactoria y gratificante. Tengan a bien continuar en forma regular la práctica del estudio individual y de compañerismo.

Hago un llamado a ustedes, ex misioneros, para que redediquen su vida, para que renueven su deseo y espíritu del servicio misional. Les llamo para que tengan la apariencia de un siervo, para que sean un siervo y para que actúen como un siervo de nuestro Padre Celestial. Ruego por su renovada determinación de proclamar el Evangelio a fin de que lleguen a participar más activamente en esta gran obra a la que el Señor nos ha llamado a todos a trabajar. Deseo prometerles que hay grandes bendiciones reservadas para ustedes si continúan adelante con el celo que una vez poseyeron como misioneros regulares.

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martes, julio 15, 2008

El perdón transformará el resentimiento en amor


ÉLDER DAVID E. SORENSEN
De la Presidencia de los Setenta
El perdonar significa que los problemas del pasado no marcarán más nuestro destino y podremos concentrarnos en el futuro con el amor de Dios en el corazón.
El presidente Brigham Young comparó el sentirse ofendido a la mordedura de una víbora. Dijo que “hay dos formas de actuar cuando a alguien lo muerde una serpiente de cascabel: una, perseguirla y matarla debido a la rabia, el miedo o la venganza; o tratar de sacar rápidamente el veneno del cuerpo”. Dijo: “Si hacemos lo último, lo más probable es que sobrevivamos, pero si decidimos hacer lo primero, es posible que no vivamos para terminar la tarea”
Permítanme ahora tomar un momento para recalcar que en primer lugar debemos asegurarnos de no causar mordeduras espirituales o emocionales a nuestra familia. En gran parte de la cultura popular actual, se menosprecian las virtudes del perdón y de la bondad, mientras que se fomenta la burla, la ira y la crítica severas. Si no tenemos cuidado, podríamos ser víctimas de esos hábitos en nuestro hogar y en nuestras familias, y al poco tiempo empezaremos a criticar a nuestro cónyuge, nuestros hijos y demás familiares. ¡No lastimemos con críticas egoístas a quienes más amamos! Dentro del seno familiar, las discusiones insignificantes y las críticas sin importancia, si no las detenemos, envenenarán las relaciones y se intensificarán hasta llegar al distanciamiento e incluso al maltrato y al divorcio. En vez de ello, al igual que el veneno ponzoñoso, debemos actuar rápidamente para disminuir las discusiones, eliminar las burlas, evitar la crítica y disipar el resentimiento y la ira. No podemos darnos el lujo de cavilar en esos sentimientos peligrosos, ni siquiera un día.

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